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Diferencias entre agua mineral y agua purificada

¿Alguna vez te has quedado mirando una botella pensando: “Vale… ¿pero esto es agua mineral o agua purificada?” Es más común de lo que parece, porque en el día a día usamos “purificada” como una etiqueta informal… pero la normativa utiliza otros nombres. Vamos a poner orden, sin tecnicismos innecesarios y con una idea clara: no es lo mismo el origen del agua que el tratamiento que recibe. Primero: “agua purificada” no siempre es el nombre legal. En España, lo que mucha gente llama agua purificada suele corresponder a una categoría regulada como aguas preparadas (y, dentro de ellas, aguas potables preparadas). La ley las define como aguas que pueden tener cualquier procedencia y que se someten a tratamientos fisicoquímicos autorizados para cumplir las características de potabilidad. Ese matiz es importante, porque a partir de ahí se entienden casi todas las diferencias.

Qué es un agua mineral natural (según la normativa)

El agua mineral natural es, en términos legales, un agua microbiológicamente sana que tiene origen subterráneo y brota de un manantial (o puede captarse por sondeo u obras similares). Además, este tipo de agua está regulado por un marco específico (en España, por el Real Decreto 1798/2010) y también por normativa europea sobre aguas minerales naturales. Idea clave: aquí pesa mucho el origen y la protección natural del acuífero, y el agua se envasa con requisitos concretos.

Qué es un agua “purificada” (agua potable preparada)

Las aguas preparadas (incluyendo las potables preparadas) son aguas envasadas que:
  • No son aguas minerales naturales ni de manantial.
  • Pueden proceder de distintos orígenes (subterráneos o superficiales).
  • Se tratan con procesos autorizados para que sean potables.
Y ojo a este detalle muy aclarador: la propia norma indica que si un agua se somete a tratamientos de este tipo, pierde la calificación (si la tuviera) de “mineral natural” o “de manantial” y pasa a denominarse agua potable preparada.

Cómo se purifica el agua “purificada” y qué métodos se usan

Lo más habitual es un proceso por etapas, combinando técnicas físicas y químicas:
  1. Se “prepara” el agua para facilitar que lo que sobra se agrupe y se separe.
  2. Se filtra para retirar partículas.
  3. Se ajusta para que cumpla parámetros de calidad y estabilidad.
  4. Se aplican tratamientos complementarios cuando hace falta (por ejemplo, para ayudar con olores/sabores o ciertas sales, según el caso).
 

Diferencias entre agua mineral y agua purificada, en 30 segundos

Origen

  • Mineral natural: origen subterráneo y condiciones específicas de protección.
  • Purificada / potable preparada: puede tener cualquier procedencia.

Tratamientos

  • Mineral natural: solo se permiten manipulaciones limitadas (por ejemplo, separar elementos inestables por filtración/decantación y, en ciertos casos, técnicas autorizadas con aire ozonizado bajo condiciones).
  • Purificada / potable preparada: se somete a tratamientos fisicoquímicos autorizados para alcanzar potabilidad.

Desinfección

  • Mineral natural: la normativa prohíbe tratamientos cuya finalidad sea desinfectar o modificar el contenido en microorganismos.
  • Purificada / potable preparada: puede incluir etapas de tratamiento habituales en procesos de potabilización (según el caso).

Cómo lo ves en la etiqueta

  • Mineral natural: debería aparecer literalmente “agua mineral natural”.
  • Purificada: suele aparecer como “agua potable preparada” o “agua preparada” (dependiendo del producto y su denominación).

Entonces… ¿cuál me conviene elegir?

Son categorías distintas con normas distintas. Una forma práctica de decidir: Si te importa especialmente que el agua provenga de un origen subterráneo y se mantenga dentro del marco de manipulaciones limitadas propio de las aguas minerales naturales, fíjate en que ponga “agua mineral natural”. Si por contrario, lo que buscas es simplemente un agua envasada que ha pasado por un proceso de tratamiento para cumplir criterios de potabilidad, puedes optar por las aguas preparadas, aunque evidentemente perderás el hecho de que sean minerales y sean de un origen natural.