¿Buscas una bebida diferente, fácil de preparar y con siglos de tradición detrás? El agua de cebada es una de esas recetas sencillas que se elaboran con muy pocos ingredientes y que ha acompañado a distintas culturas desde hace milenios. Te contamos cómo prepararla paso a paso y de dónde viene esta curiosa bebida.
Un vistazo al ingrediente principal
La cebada es uno de los cereales cultivados más antiguos que se conocen: hay indicios de su uso hace miles de años en distintas civilizaciones. Su grano, una vez cocido en agua, libera parte de su almidón y da lugar a una bebida ligera con un característico tono claro y un sabor suave, ligeramente tostado.Curiosidad, la cebada pertenece a la familia de las gramíneas, el mismo grupo botánico al que pertenecen cereales como el trigo, el centeno o la avena, aunque cada uno aporta matices propios a la hora de cocinarlo.
De dónde viene esta bebida
El agua de cebada tiene un pasado sorprendentemente largo. En la antigüedad, tanto en Egipto como en Grecia se preparaba una decocción de cebada muy similar a la que conocemos hoy. De hecho, existe una curiosidad lingüística interesante: la palabra «horchata» proviene del latín aqua hordeata, que literalmente significa «agua de cebada» (hordeum es el nombre latino de este cereal). Con el tiempo, el término evolucionó y terminó aplicándose a otras bebidas similares elaboradas con distintos ingredientes. Este cereal cuenta hoy con normas internacionales dentro del Codex Alimentarius, el organismo conjunto de la FAO y la OMS que regula los estándares alimentarios a nivel mundial.Receta paso a paso
Ingredientes- 100 g de cebada perlada
- 1,5 litros de agua mineral natural
- Piel de un limón (opcional)
- Lava la cebada perlada bajo el grifo para retirar impurezas.
- Ponla en una olla junto con el agua.
- Lleva a ebullición y, cuando rompa a hervir, baja el fuego y deja cocer a fuego lento durante unos 40-45 minutos.
- Si quieres, añade la piel de un limón durante los últimos minutos de cocción para aromatizar.
- Retira del fuego, deja templar y cuela el líquido para separarlo del grano.
- Guarda el agua de cebada en una botella o jarra de cristal en el frigorífico.
Variantes para darle tu toque
Igual que ocurre con otras bebidas caseras, el agua de cebada admite pequeñas modificaciones sin perder su esencia:- Una rama de canela durante la cocción.
- Unas gotas de zumo de limón al servir.
- Un poco de miel o azúcar moreno, si se prefiere más dulce.
- Hielo, para disfrutarla bien fría en los meses de calor.
Trucos para que salga mejor
- Deja que la cocción sea lenta y prolongada: es lo que permite que el grano suelte su almidón poco a poco.
- Cuela bien el líquido para evitar que queden restos de cebada.
- Consúmela en un plazo de dos o tres días y consérvala siempre refrigerada.
- Si prefieres una textura más ligera, puedes añadir algo más de agua tras la cocción.