¿Alguna vez te has quedado mirando una botella pensando: “Vale… ¿pero esto es agua mineral o agua purificada?” Es más común de lo que parece, porque en el día a día usamos “purificada” como una etiqueta informal… pero la normativa utiliza otros nombres.
Vamos a poner orden, sin tecnicismos innecesarios y con una idea clara: no es lo mismo el origen del agua que el tratamiento que recibe.
Primero: “agua purificada” no siempre es el nombre legal. En España, lo que mucha gente llama agua purificada suele corresponder a una categoría regulada como aguas preparadas (y, dentro de ellas, aguas potables preparadas). La ley las define como aguas que pueden tener cualquier procedencia y que se someten a tratamientos fisicoquímicos autorizados para cumplir las características de potabilidad.
Ese matiz es importante, porque a partir de ahí se entienden casi todas las diferencias.
Qué es un agua mineral natural (según la normativa)
El agua mineral natural es, en términos legales, un agua microbiológicamente sana que tiene origen subterráneo y brota de un manantial (o puede captarse por sondeo u obras similares). Además, este tipo de agua está regulado por un marco específico (en España, por el Real Decreto 1798/2010) y también por normativa europea sobre aguas minerales naturales. Idea clave: aquí pesa mucho el origen y la protección natural del acuífero, y el agua se envasa con requisitos concretos.Qué es un agua “purificada” (agua potable preparada)
Las aguas preparadas (incluyendo las potables preparadas) son aguas envasadas que:- No son aguas minerales naturales ni de manantial.
- Pueden proceder de distintos orígenes (subterráneos o superficiales).
- Se tratan con procesos autorizados para que sean potables.
Cómo se purifica el agua “purificada” y qué métodos se usan
Lo más habitual es un proceso por etapas, combinando técnicas físicas y químicas:- Se “prepara” el agua para facilitar que lo que sobra se agrupe y se separe.
- Se filtra para retirar partículas.
- Se ajusta para que cumpla parámetros de calidad y estabilidad.
- Se aplican tratamientos complementarios cuando hace falta (por ejemplo, para ayudar con olores/sabores o ciertas sales, según el caso).
Diferencias entre agua mineral y agua purificada, en 30 segundos
Origen
- Mineral natural: origen subterráneo y condiciones específicas de protección.
- Purificada / potable preparada: puede tener cualquier procedencia.
Tratamientos
- Mineral natural: solo se permiten manipulaciones limitadas (por ejemplo, separar elementos inestables por filtración/decantación y, en ciertos casos, técnicas autorizadas con aire ozonizado bajo condiciones).
- Purificada / potable preparada: se somete a tratamientos fisicoquímicos autorizados para alcanzar potabilidad.
Desinfección
- Mineral natural: la normativa prohíbe tratamientos cuya finalidad sea desinfectar o modificar el contenido en microorganismos.
- Purificada / potable preparada: puede incluir etapas de tratamiento habituales en procesos de potabilización (según el caso).
Cómo lo ves en la etiqueta
- Mineral natural: debería aparecer literalmente “agua mineral natural”.
- Purificada: suele aparecer como “agua potable preparada” o “agua preparada” (dependiendo del producto y su denominación).
Entonces… ¿cuál me conviene elegir?
Son categorías distintas con normas distintas. Una forma práctica de decidir: Si te importa especialmente que el agua provenga de un origen subterráneo y se mantenga dentro del marco de manipulaciones limitadas propio de las aguas minerales naturales, fíjate en que ponga “agua mineral natural”. Si por contrario, lo que buscas es simplemente un agua envasada que ha pasado por un proceso de tratamiento para cumplir criterios de potabilidad, puedes optar por las aguas preparadas, aunque evidentemente perderás el hecho de que sean minerales y sean de un origen natural.
Puede que hayas visto en una etiqueta escrito “agua isotónica” y te hayas preguntado qué significa exactamente: ¿Es un tipo de agua distinto?
Qué significa realmente “isotónica”
“Isotónica” es un término que se usa para describir una mezcla según la cantidad de sustancias disueltas que tiene, como sales, azúcares u otros componentes. Por eso, no se refiere al origen del agua: no es un tipo de manantial ni una categoría de agua, sino una forma de hablar de su concentración.
Se considera isotónica cuando tiene una concentración de solutos similar a la de los fluidos del cuerpo. En un plano más técnico, la EFSA toma como referencia que una bebida puede considerarse “isotónica” cuando se mueve en un rango aproximado de 270–330 mOsm/kg de agua.
¿Es una categoría legal de “agua” como tal?
Aquí está la clave: “isotónica” no es una categoría legal de agua en España. En el caso del agua envasada, la normativa sí distingue categorías concretas. De hecho, el propio Real Decreto 1798/2010 deja claro que su regulación se centra exclusivamente en las aguas minerales naturales y las aguas de manantial. Por eso, lo que muchas personas llaman “agua isotónica” suele ser, en la práctica, una bebida formulada (agua + ingredientes añadidos) que se describe como isotónica por su concentración de solutos disueltos, sobre todo sales y, a veces, azúcares u otros carbohidratos, es decir, por su osmolalidad (la “cantidad de partículas” disueltas en el líquido).Ingredientes de una bebida “isotónica”
Lo habitual es que una bebida descrita como isotónica incluya:- Agua (normalmente agua de consumo apta para uso humano; si fuese agua mineral natural o de manantial, suele indicarse así en la etiqueta)
- Sales minerales (electrolitos), por ejemplo sodio y/o potasio (a veces también cloruros, magnesio, etc.)
- En algunos casos, azúcares u otros carbohidratos, según el producto (si se añaden, deben aparecer en la lista de ingredientes y su cantidad se refleja en la información nutricional, donde se declaran hidratos de carbono y azúcares).
Diferencias con otras aguas
| Tipo de agua | Origen | Característica principal | Diferencia principal |
| Agua mineral natural | Subterránea (acuífero) | Minerales propios y estables | Composición constante; casi sin tratamientos |
| Agua de manantial | Subterránea (manantial) | Natural y apta para beber | Menos “constante” en minerales que la mineral natural |
| Agua de consumo público envasada | Red pública (grifo) | Agua potable embotellada | Viene del grifo, no de un manantial/acuífero protegido |
| “Agua isotónica” (bebida) | Cualquier agua + ingredientes | Lleva sales (y a veces azúcar) | Se define por lo añadido, no por el origen del agua |
¿Te has fijado en que en un vaso el agua parece totalmente invisible, pero en el mar cambia a azul, verde o incluso marrón? No es magia: es luz y (sobre todo) lo “clara” o “cargada” que esté esa agua.
Importante: transparente no es lo mismo que incolora
Transparente significa que la luz puede atravesar el material y llegar a tus ojos. Incolora significa que el material no tiene un color propio apreciable (o lo tiene tan débil que apenas lo notamos). Cuando el agua está muy limpia y hay poca cantidad, puede parecer transparente e incolora a la vez.La clave del color: cómo se comporta la luz en el agua
Para que el agua se vea transparente, la luz tiene que poder pasar a través de ella casi “en línea recta”. Para eso, deben cumplirse dos cosas muy simples: que el agua no absorba demasiada luz visible (es decir, que no “se la quede”) y que tampoco la disperse (que no la “esparza” en todas direcciones). Imagínate una ventana limpia: la luz la atraviesa y tú puedes ver lo que hay al otro lado. Con el agua pasa algo parecido cuando está clara: deja pasar la luz y, como no la bloquea ni la desvía mucho, parece que “no está”. En cambio, cuando en el agua hay partículas en suspensión (arena fina, barro, restos vegetales…), la luz choca con ellas y se dispersa, como si rebotara y se repartiera por todos lados. Por eso el agua se ve turbia: es como mirar a través de un cristal empañado.Por qué el mar se ve azul si el agua es transparente
Aquí entra un matiz bonito: el agua absorbe algunos colores de la luz más que otros. En grandes cantidades, los tonos del rojo se absorben antes y los azules “aguantan” más, así que es más fácil que llegue azul a tus ojos. Pero no todo es “profundidad”: el mar también cambia a verde o marrón cuando hay sedimentos, materia en suspensión o ciertas sustancias/organismos que alteran cómo se absorbe y se dispersa la luzCuando deja de verse transparente: turbidez
Cuando aparecen partículas en suspensión (arena fina, limo, materia orgánica, etc.), la luz ya no atraviesa “recta”: se dispersa y el agua se ve turbia (más opaca). Una forma sencilla de entenderlo: la turbidez se mide iluminando una muestra y viendo cuánta luz se dispersa. Un ejemplo fácil: un vaso de agua limpia se ve transparente, pero si le echas una cucharadita de cacao o harina y lo remueves, deja de verse clara al instante. No es que el agua “cambie”, es que ahora la luz ya no puede atravesarla sin desviarse por todas esas partículas.¿Y los minerales disueltos? Están, pero no suelen “verse”
Una cosa es lo disuelto (a nivel de iones/moléculas) y otra lo suspendido (partículas “flotando”). Los minerales disueltos suelen ser tan pequeños que no dispersan la luz de forma apreciable. Como hemos visto antes, lo que normalmente “enturbia” es lo que está en suspensión (partículas) o lo que forma microburbujas. Eso sí afecta más claramente al color.Tres ejemplos para reconocer qué está pasando
- Agua que sale “blanca” del grifo y se aclara en segundos: muchas veces son microburbujas de aire; al subir y desaparecer, el agua vuelve a verse transparente.
- Agua marrón tras lluvia en ríos: suele ser sedimento removido, por lo tanto,más turbidez.
- Agua verdosa en la costa: puede deberse a partículas y/o a organismos microscópicos con pigmentos que cambian el color percibido.
“Hipertónica” suena a palabra técnica… y lo es. Pero la idea es muy sencilla: habla de concentración, es decir, de cuántas sustancias disueltas (solutos) hay en una bebida cuando la comparas con un punto de referencia.
Y un matiz importante: “hipertónica” no significa mejor ni peor. No es un sello de calidad; solo describe concentración. ¿Y el “agua de mar hipertónica”? Se habla de “agua de mar hipertónica” porque el mar es muy salino. Para situarnos con un dato claro: el agua de mar suele tener cerca de 35 g de sales disueltas por litro (y puede variar aprox. entre 33 y 37 g/L según la zona).
Qué significa “hipertónica”
Cuando se dice “agua hipertónica” casi siempre se está hablando de una bebida o solución: un líquido con más solutos que el medio con el que se compara. En alimentación y bebidas, la comparación más habitual se hace con los fluidos del cuerpo, y de ahí la clasificación en:| Tipo de bebida | Comparación con los fluidos del cuerpo | Osmolalidad orientativa (mOsm/kg de agua) | En una frase |
| Hipotónica | Menos solutos | < 270 | Más “ligera” en solutos |
| Isotónica | Solutos similares | 270–330 | Similar al cuerpo |
| Hipertónica | Más solutos | > 330 | Más “cargada” de solutos |
Y un matiz importante: “hipertónica” no significa mejor ni peor. No es un sello de calidad; solo describe concentración. ¿Y el “agua de mar hipertónica”? Se habla de “agua de mar hipertónica” porque el mar es muy salino. Para situarnos con un dato claro: el agua de mar suele tener cerca de 35 g de sales disueltas por litro (y puede variar aprox. entre 33 y 37 g/L según la zona).
Por qué no conviene beber agua de mar “directamente de la playa”
Aquí la clave es no mezclar usos: agua de baño no es lo mismo que agua de consumo. El agua destinada a beber se regula con criterios específicos (en España, el Real Decreto 3/2023 define los criterios técnico-sanitarios del agua de consumo, su control y suministro). En cambio, el agua de playa se gestiona como agua de baño (RD 1341/2007) y se clasifica, entre otras cosas, por parámetros microbiológicos como E. coli y enterococos intestinales. De hecho, en la legislación se recogen valores para “calidad excelente” en agua costera (por ejemplo, E. coli 250 y enterococos intestinales 100), esto ayuda a entender la idea: el control está pensado para bañarse, no para beber. Además, la norma contempla inspecciones visuales y la posible presencia de residuos (incluido plástico y materias flotantes, entre otros) dentro de la vigilancia.Cómo identificarla en una etiqueta
Para reconocerla, lo más directo es:- Buscar el término “hipertónica”.
- En algunos casos, verás referencias a osmolalidad/osmolaridad (no siempre aparece de forma clara para el consumidor).
¿Qué significa mOsm/kg (de agua)?
Es una forma de expresar la concentración “efectiva” de una solución: cuántas partículas disueltas “cuentan” por cada kilo de agua. Cuanto más alto es el número, más concentrada es la bebida.¿El agua de mar sería “hipertónica”?
En el sentido de “muy salina”, sí: el agua de mar suele estar cerca de 35 g de sales por litro (aprox. 33–37 g/L). Eso no significa que sea “agua para beber”: el agua destinada a consumo se regula con criterios propios (RD 3/2023) y el agua de playa se gestiona como agua de baño (RD 1341/2007).Por qué a veces se dice “agua hipertónica” si en realidad hablamos de bebidas?
Porque es una forma rápida (y algo imprecisa) de decir “solución/bebida hipertónica”. El concepto de tonicidad se usa sobre todo cuando hay solutos disueltos y una comparación con un medio de referencia.Diferencia entre Hipertónica e Isotónica
Una bebida hipertónica tiene más solutos que el medio de referencia (el cuerpo normalmente), mientras que una isotónica mantiene una concentración similar. La diferencia principal es el “nivel de carga”: la hipertónica está más concentrada, y la isotónica busca un equilibrio cercano al del cuerpo.
Compras dos botellas de agua mineral, las sirves frías… y una te parece súper suave, casi insípida, mientras que la otra tiene “algo” (un toque salino, un puntito amargo, una sensación más seca). ¿Te ha pasado? No es imaginación: no todas las aguas minerales saben igual porque no todas tienen la misma composición.
La buena noticia es que, en cuanto sepamos los factores que hacen de un agua lo que es, empiezas a “leer” su gusto casi como si fuera una etiqueta sensorial.
Los “principales sospechosos” del sabor del agua son:
- Composición mineral
- Residuo seco
- PH
- Gas / No gas
- Origen
- Temperatura
- Envase
La composición mineral: los minerales que más se notan en el gusto
Aunque el agua sea transparente, no es “vacía”: lleva minerales disueltos. Y algunos se perciben más que otros. Sin entrar en tecnicismos, estas son sensaciones típicas:- Sodio y cloruros: pueden dar un toque ligeramente salino.
- Magnesio: a veces deja un punto amargo.
- Calcio: suele aportar una sensación más redonda o “táctil” en boca.
- Sulfatos: pueden resultar algo secos o con un amargor suave.
- Bicarbonatos: a menudo se perciben como un gusto más suave o “menos ácido”.
Residuo seco: cuando el agua parece insípida… o con carácter
Si solo te quedas con una idea, que sea esta: el residuo seco es uno de los mejores “traductores” del sabor. La normativa usa el residuo seco (a 180 ºC) como medida de referencia en los análisis. Y permite clasificar el agua por mineralización, según ese residuo seco:- Mineralización muy débil: hasta 50 mg/L
- Oligometálica o mineralización débil: hasta 500 mg/L
- Media: de 500 a 1.500 mg/L
- Fuerte: más de 1.500 mg/L
El pH: una pista sobre la “suavidad” en boca
El pH es otro dato que aparece en análisis y controles. En la normativa se contempla su determinación (y suele estar en las analíticas completas). ¿En qué se traduce para ti? Un pH más alto o más bajo puede hacer que percibas el agua como más “suave”, más “seca” o simplemente diferente. No esperes un sabor ácido como el de un cítrico: en agua, normalmente hablamos de matices.Agua con gas vs. sin gas: el CO₂ lo cambia todo
Aquí sí que no hay secreto: el gas transforma la experiencia. La norma recoge la mención “acidulada” cuando hay más de 250 mg/L de CO₂ libre. En la práctica, el CO₂ aporta cosquilleo (tacto), un toque que mucha gente interpreta como más vivo o incluso algo más “punzante” e incluso, a veces, hace que el agua parezca “más sabrosa”, aunque la mineralización sea similar.Origen y geología del manantial: el “recorrido” del agua deja huella
Dos aguas pueden ser minerales naturales y, aun así, saber distinto porque el agua atraviesa rocas diferentes, se filtra por capas geológicas con minerales distintos y disuelve componentes en proporciones propias. Por eso cada manantial acaba teniendo una firma. Y esa firma es el origen real de muchas diferencias de gusto.Temperatura: por qué fría parece más neutra
Truco rápido: cuanto más fría, menos se notan los sabores. Si estás comparando aguas y quieres percibir diferencias prueba a servirlas frías, sí, pero no “heladas”. A temperaturas muy bajas, el sabor se aplana. Este es un factor evidente de cómo nos sabe un agua diferente a otra, pero conviene tenerlo en cuenta.Envase y conservación: puede cambiar el sabor sin cambiar el origen
A veces el “sabor raro” no viene del manantial, sino de cómo la has guardado. El agua puede captar aromas del entorno si ha estado cerca de productos con olor (detergentes, ambientadores), ha pasado calor, o le ha dado la luz mucho tiempo. Y esto también se traduce al envase que la contiene, sus materiales, o el tipo de vaso que usas para beberla.Con todo lo que sabemos… A qué atender para conocer su sabor
Las pistas ahora ya las conoces: comprueba el origen, qué menciones a su composición tiene; bicarbonatada, sulfatada, clorurada, cálcica, magnésica, sódica…El residuo seco: la famosa baja o alta mineralización. Si es con gas, o sin gas, no serás el primero que compra sin querer la que no es. Y luego cómo la sirves, de qué envase proviene y en qué vaso y temperatura la bebes. Ahora sabes mucho más de agua, ¿sigue siendo cierto todo aquello de que el agua es insípida?.
¿Has pedido alguna vez “un agua de mesa” y te has quedado tan tranquilo? Es una expresión súper común… pero cuando rascas un poco, aparece la duda: ¿es un tipo de agua “oficial” o es solo una forma de hablar?
¿Qué significa realmente “agua de mesa”?
En el uso cotidiano, “agua de mesa” suele funcionar como una etiqueta informal para decir “agua para beber mientras comes”. En muchos bares y restaurantes se entiende como agua para acompañar la comida (por contraposición a otras bebidas) o, a veces, agua sin gas (cuando en el local diferencian rápidamente entre “con gas” y “de mesa/natural”). La clave: no es un término técnico que te diga por sí solo el origen del agua o cómo se ha obtenido. Es más bien una forma rápida de pedir “agua” en contexto de mesa.¿“Agua de mesa” es un término oficial en la etiqueta?
Aquí viene lo importante: en el etiquetado, lo que manda no es “agua de mesa”, sino la denominación de venta (el nombre legal del producto). Hoy, la normativa española separa las aguas envasadas para consumo humano en categorías como aguas minerales naturales, aguas de manantial y aguas preparadas (además de un caso especial: aguas de consumo público envasadas). Y esas categorías sí aparecen en etiqueta con nombres muy concretos:- Para agua mineral natural, la denominación de venta es “Agua mineral natural”.
- Para agua de manantial, la denominación de venta es “Agua de manantial”.
- Para algunas aguas preparadas, verás “agua potable preparada” o “agua de abastecimiento público preparada”, y además la norma exige que esa denominación destaque claramente.
Cómo saber qué tipo de agua te están sirviendo
Aquí va un método muy práctico. Da igual si estás en un restaurante, en casa o en una tienda: mira 3 cosas en la etiqueta.Busca la denominación de venta
Suele estar en el frontal o muy cerca de la marca, y es literalmente el nombre legal. En una botella puedes leer, en grande: “Agua mineral natural”. O puede poner: “Agua de manantial”. En el caso de aguas preparadas, verás: “agua potable preparada” o “agua de abastecimiento público preparada”, y la norma indica que debe aparecer de forma destacada (más visible que la marca). Truco rápido: si estás comparando dos botellas y una pone “Agua mineral natural” y otra “agua potable preparada”, no son la misma categoría, aunque ambas sean “agua”.Mira el origen que declara el envase
En aguas minerales naturales y aguas de manantial, la etiqueta debe incluir el nombre del manantial o captación y el lugar de explotación (y, si es de España, también municipio y provincia). Ejemplo práctico: “Manantial X — (municipio), (provincia)” (la forma exacta varía, pero esa información debe aparecer).¿Se ha usado “agua de mesa” en normativa antigua?
Sí, y esto explica parte del “eco” que tiene el término. En el Código Alimentario Español existía una sección titulada “Aguas minerales y de mesa”, pero aparece como derogada (y se indica que se derogó por un real decreto de 1991). O sea: “agua de mesa” ha existido como expresión normativa en el pasado, pero hoy el marco legal y el etiquetado se organizan con otras denominaciones (mineral natural, manantial, potable preparada…).Dudas frecuentes sobre “agua de mesa”
¿“Agua de mesa” es lo mismo que “agua mineral”?
En la práctica, mucha gente lo usa como sinónimo cuando pide agua en un restaurante, pero no es una equivalencia garantizada. Si quieres confirmarlo, mira la denominación de venta en el envase: “Agua mineral natural” es una categoría concreta.¿Puede “agua de mesa” referirse a agua preparada?
En conversación, sí podría (porque la expresión es coloquial). En la etiqueta, si fuese una preparada, debería verse como “agua potable preparada” o “agua de abastecimiento público preparada”. “Agua de mesa” es una expresión muy de calle (y muy de hostelería) para pedir agua “para la comida”. Pero si quieres saber qué tipo de agua es, no te fíes del “cómo lo llamamos” sino de lo que pone legalmente la etiqueta: la denominación de venta, el origen y la información asociada. Nuestra elección, sin duda, para todas las mesas es el agua mineral natural de Solán de Cabras, tiene una mineralización perfecta que puede combinar en cualquier menú y evento.
En un mundo cada vez más preocupado por el cambio climático, el uso responsable de los recursos y la reducción de residuos, el rPET se ha convertido en una pieza clave de la sostenibilidad en el sector del envasado. Pero, ¿sabes realmente qué es el rPET?
¿Qué es el rPET?
El rPET es el resultado del reciclaje del plástico PET (tereftalato de polietileno), uno de los materiales más utilizados para fabricar botellas y envases. Al reciclar el PET ya utilizado, se obtiene un material con propiedades prácticamente idénticas al original, pero con una ventaja clara: reduce el impacto ambiental de su producción y alarga la vida útil del plástico. En resumen:- PET = plástico virgen (fabricado a partir de petróleo).
- rPET = PET reciclado, reutilizado en nuevos productos.
¿Qué significa que sea más sostenible?
El PET no es biodegradable, pero sí 100 % reciclable. Convertirlo en rPET ayuda a reducir residuos plásticos, evita que acaben en la naturaleza o en vertederos, y ahorra energía y materias primas, ya que no es necesario fabricar plástico nuevo desde cero. Además, este proceso disminuye las emisiones de CO₂ y otros gases de efecto invernadero, y preserva recursos naturales como el petróleo. Para que te hagas una idea: producir una botella de PET virgen de 1 litro puede requerir hasta 250 ml de petróleo. Usar rPET evita ese gasto y favorece una economía más circular y responsable.Un material reciclado con las mismas garantías
El rPET conserva las mismas cualidades que el PET original, lo que lo convierte en una excelente alternativa sostenible. Es un material ligero y resistente, lo que facilita su transporte y uso en envases. Mantiene su transparencia y flexibilidad, ideal para botellas y otros productos donde la presentación importa. Además, puede moldearse fácilmente y, si cumple con los estándares sanitarios, es apto para el contacto con alimentos. Además, el rPET puede reciclarse varias veces, lo que prolonga su ciclo de vida útil y reduce aún más su impacto ambiental.¿Dónde se usa el rPET?
El rPET tiene múltiples aplicaciones, tanto en el ámbito alimentario como en otros sectores. Estas son algunas de las más comunes:- Botellas de agua y bebidas: si cumple con los estándares sanitarios, el rPET es apto para el contacto con alimentos, por lo que se utiliza en botellas recicladas y reciclables.
- Envases para productos frescos: su resistencia y transparencia lo convierten en una opción ideal para conservar alimentos como ensaladas, frutas o platos preparados.
- Tejidos textiles: se transforma en fibras resistentes y duraderas, utilizadas en la fabricación de mochilas, chaquetas, fundas y otros complementos sostenibles.
- Impresión 3D: se emplea como filamento para fabricar piezas con un menor impacto ambiental, gracias a su capacidad para ser moldeado y reutilizado.
- Suelos vinílicos, macetas y artículos promocionales: su versatilidad permite crear productos de uso cotidiano con materiales reciclados, duraderos y más responsables con el entorno.
Solán de Cabras y su apuesta por el plástico reciclado
Solán de Cabras lleva años apostando por soluciones sostenibles en sus envases. De hecho, sus botellas están fabricadas con un 100% de plástico reciclado (rPET), lo que evita el uso de plástico virgen, reduce la huella de carbono y da nueva vida a los residuos plásticos. Además, el distintivo color azul de sus botellas ayuda a facilitar su clasificación en el proceso de reciclaje. Esta elección forma parte de un compromiso más amplio con la sostenibilidad, que incluye también el uso de energía 100% renovable en sus plantas, sistemas logísticos más eficientes y la certificación del origen responsable de todos sus materiales.
El magnesio es uno de esos minerales conocidos por su importancia en el bienestar general, pero pocas veces reparamos en su presencia en algo tan cotidiano como el agua que bebemos. Y sin embargo, algunas aguas minerales, como Solán de Cabras, lo contienen de forma natural y equilibrada.
Pero ¿qué significa realmente que un agua tenga magnesio? ¿Y por qué puede ser interesante elegir una botella con este tipo de composición?
¿Por qué puede interesarte un agua con magnesio?
El magnesio es un mineral esencial que contribuye al funcionamiento normal de músculos, huesos y sistema nervioso, tal y como recoge el registro oficial de declaraciones de salud de la UE. Aunque la dieta es la principal fuente, el agua mineral puede aportar una cantidad adicional de forma natural y constante.Así llega el magnesio natural a tu botella
El magnesio que encontramos en el agua mineral no se añade, no se enriquece artificialmente. Proviene del entorno geológico por el que el agua ha pasado a lo largo de años (incluso décadas) filtrándose de forma natural. A medida que el agua de lluvia o de nieve se infiltra en el terreno, entra en contacto con diferentes rocas y minerales. En ese proceso, va disolviendo elementos como el calcio, el bicarbonato o el magnesio, hasta dar lugar a un agua con una composición mineral única y estable.¿Cuánto magnesio tiene un agua mineral?
Depende del manantial y de su composición. Cada agua mineral tiene una “huella” única que está directamente relacionada con la zona geológica en la que se encuentra el acuífero. Para saber si una botella de agua contiene magnesio (y cuánto), solo necesitas mirar su etiqueta: el valor aparecerá como “Magnesio (Mg²⁺)”, expresado en miligramos por litro (mg/L). El agua mineral natural Solán de Cabras contiene 26,7 mg/L de magnesio. Una concentración equilibrada, ideal para quienes buscan una hidratación con aporte mineral. Su composición está definida por el entorno donde nace: un manantial en la Serranía de Cuenca, protegido y alejado de la actividad humana, que garantiza una mineralización estable y natural. Además de magnesio, Solán de Cabras tiene bajo contenido en sodio y una mineralización débil, lo que la hace especialmente adecuada para el consumo diario, incluso en personas que siguen dietas específicas o simplemente prefieren un agua suave y fácil de beber.
¿Qué porcentaje de agua tiene el cuerpo humano?
Seguro que has oído alguna vez que “somos agua”, pero ¿cuánta agua tiene realmente el cuerpo humano? La respuesta no es única ni fija: varía según la edad, el sexo y la composición corporal. Aun así, el agua sigue siendo el componente principal de nuestro organismo.Entre el 50 % y el 70 % del cuerpo es agua
El porcentaje de agua en el cuerpo humano puede oscilar entre un 50 % y un 70 %. Este rango depende de varios factores:- Edad: los recién nacidos pueden tener hasta un 80 % de agua. A medida que envejecemos, ese porcentaje disminuye. En personas mayores, puede situarse por debajo del 50 %.
- Sexo: los hombres adultos tienen más agua corporal (alrededor del 60 %) que las mujeres (en torno al 50-55 %), debido a una menor proporción de grasa.
- Composición corporal: el tejido muscular contiene más agua que el graso. Por eso, las personas con más masa magra tienden a tener un mayor porcentaje de agua.
¿Dónde está el agua en nuestro cuerpo?
El agua no se reparte de forma homogénea, sino que se concentra sobre todo dentro de las células y el resto circula fuera de ellas, como en la sangre, el líquido linfático o el espacio entre tejidos. Por órganos y tejidos, estas son algunas cifras orientativas:- Cerebro y pulmones: entre 75 % y 85 %
- Músculos: alrededor del 70-75 %
- Corazón, hígado y riñones: 70-80 %
- Piel: hasta el 75 %
- Huesos: aproximadamente 22 %
- Tejido adiposo: cerca del 10 %
- Ojos: más del 90 %
¿Por qué es tan importante?
El agua participa en funciones vitales: regula la temperatura corporal, transporta nutrientes, lubrica articulaciones, elimina toxinas, favorece la digestión y permite que nuestras células funcionen correctamente. Nuestro cuerpo pierde agua constantemente: al sudar, orinar, respirar o hacer la digestión. Por eso es tan importante reponerla cada día, y hacerlo de forma constante a lo largo del día.¿Cuánta agua necesitamos?
No existe una cantidad exacta de agua válida para todo el mundo, pero las recomendaciones generales apuntan a que una mujer adulta debería consumir unos 2,2 litros de agua al día, mientras que un hombre adulto necesita alrededor de 3 litros. Otra forma de calcularlo de forma más personalizada es estimar unos 30 mililitros de agua por cada kilo de peso corporal. Una parte de esta hidratación proviene de alimentos como frutas y verduras, o de otras bebidas. Aun así, el agua mineral natural sigue siendo la fuente más pura y directa para hidratarse correctamente.
Cuando eliges una botella de agua en el supermercado, probablemente te fijas en el diseño, el tamaño o si tiene o no gas. Pero ¿alguna vez te has detenido a leer la etiqueta con calma? Saber leer la etiqueta te ayuda a identificar el tipo de agua que bebes, elegir según tus necesidades y distinguir una composición de calidad.
A continuación, te explicamos paso a paso qué información contiene la etiqueta de una agua mineral natural como Solán de Cabras, qué significa cada dato… y qué errores comunes deberías evitar.
¿Qué debe aparecer en la etiqueta de un agua mineral?
Las aguas minerales naturales están reguladas por ley. Esto significa que su etiquetado debe incluir una serie de datos obligatorios que garantizan su origen, composición y seguridad.