rPET: qué es y cómo contribuye a la sostenibilidad de los envases

En un mundo cada vez más preocupado por el cambio climático, el uso responsable de los recursos y la reducción de residuos, el rPET se ha convertido en una pieza clave de la sostenibilidad en el sector del envasado. Pero, ¿sabes realmente qué es el rPET?

¿Qué es el rPET?

El rPET es el resultado del reciclaje del plástico PET (tereftalato de polietileno), uno de los materiales más utilizados para fabricar botellas y envases. Al reciclar el PET ya utilizado, se obtiene un material con propiedades prácticamente idénticas al original, pero con una ventaja clara: reduce el impacto ambiental de su producción y alarga la vida útil del plástico. En resumen:
  • PET = plástico virgen (fabricado a partir de petróleo).
  • rPET = PET reciclado, reutilizado en nuevos productos.

¿Qué significa que sea más sostenible?

El PET no es biodegradable, pero sí 100 % reciclable. Convertirlo en rPET ayuda a reducir residuos plásticos, evita que acaben en la naturaleza o en vertederos, y ahorra energía y materias primas, ya que no es necesario fabricar plástico nuevo desde cero. Además, este proceso disminuye las emisiones de CO₂ y otros gases de efecto invernadero, y preserva recursos naturales como el petróleo. Para que te hagas una idea: producir una botella de PET virgen de 1 litro puede requerir hasta 250 ml de petróleo. Usar rPET evita ese gasto y favorece una economía más circular y responsable.

Un material reciclado con las mismas garantías

El rPET conserva las mismas cualidades que el PET original, lo que lo convierte en una excelente alternativa sostenible. Es un material ligero y resistente, lo que facilita su transporte y uso en envases. Mantiene su transparencia y flexibilidad, ideal para botellas y otros productos donde la presentación importa. Además, puede moldearse fácilmente y, si cumple con los estándares sanitarios, es apto para el contacto con alimentos. Además, el rPET puede reciclarse varias veces, lo que prolonga su ciclo de vida útil y reduce aún más su impacto ambiental.

¿Dónde se usa el rPET?

El rPET tiene múltiples aplicaciones, tanto en el ámbito alimentario como en otros sectores. Estas son algunas de las más comunes:
  • Botellas de agua y bebidas: si cumple con los estándares sanitarios, el rPET es apto para el contacto con alimentos, por lo que se utiliza en botellas recicladas y reciclables.
  • Envases para productos frescos: su resistencia y transparencia lo convierten en una opción ideal para conservar alimentos como ensaladas, frutas o platos preparados.
  • Tejidos textiles: se transforma en fibras resistentes y duraderas, utilizadas en la fabricación de mochilas, chaquetas, fundas y otros complementos sostenibles.
  • Impresión 3D: se emplea como filamento para fabricar piezas con un menor impacto ambiental, gracias a su capacidad para ser moldeado y reutilizado.
  • Suelos vinílicos, macetas y artículos promocionales: su versatilidad permite crear productos de uso cotidiano con materiales reciclados, duraderos y más responsables con el entorno.

Solán de Cabras y su apuesta por el plástico reciclado

Solán de Cabras lleva años apostando por soluciones sostenibles en sus envases. De hecho, sus botellas están fabricadas con un 100% de plástico reciclado (rPET), lo que evita el uso de plástico virgen, reduce la huella de carbono y da nueva vida a los residuos plásticos. Además, el distintivo color azul de sus botellas ayuda a facilitar su clasificación en el proceso de reciclaje. Esta elección forma parte de un compromiso más amplio con la sostenibilidad, que incluye también el uso de energía 100% renovable en sus plantas, sistemas logísticos más eficientes y la certificación del origen responsable de todos sus materiales.  

Por qué es importante beber agua

¿Qué porcentaje de agua tiene el cuerpo humano?

Seguro que has oído alguna vez que “somos agua”, pero ¿cuánta agua tiene realmente el cuerpo humano? La respuesta no es única ni fija: varía según la edad, el sexo y la composición corporal. Aun así, el agua sigue siendo el componente principal de nuestro organismo.

Entre el 50 % y el 70 % del cuerpo es agua

El porcentaje de agua en el cuerpo humano puede oscilar entre un 50 % y un 70 %. Este rango depende de varios factores:
  • Edad: los recién nacidos pueden tener hasta un 80 % de agua. A medida que envejecemos, ese porcentaje disminuye. En personas mayores, puede situarse por debajo del 50 %.
  • Sexo: los hombres adultos tienen más agua corporal (alrededor del 60 %) que las mujeres (en torno al 50-55 %), debido a una menor proporción de grasa.
  • Composición corporal: el tejido muscular contiene más agua que el graso. Por eso, las personas con más masa magra tienden a tener un mayor porcentaje de agua.

¿Dónde está el agua en nuestro cuerpo?

El agua no se reparte de forma homogénea, sino que se concentra sobre todo dentro de las células y el resto circula fuera de ellas, como en la sangre, el líquido linfático o el espacio entre tejidos. Por órganos y tejidos, estas son algunas cifras orientativas:
  • Cerebro y pulmones: entre 75 % y 85 %
  • Músculos: alrededor del 70-75 %
  • Corazón, hígado y riñones: 70-80 %
  • Piel: hasta el 75 %
  • Huesos: aproximadamente 22 %
  • Tejido adiposo: cerca del 10 %
  • Ojos: más del 90 %

¿Por qué es tan importante?

El agua participa en funciones vitales: regula la temperatura corporal, transporta nutrientes, lubrica articulaciones, elimina toxinas, favorece la digestión y permite que nuestras células funcionen correctamente. Nuestro cuerpo pierde agua constantemente: al sudar, orinar, respirar o hacer la digestión. Por eso es tan importante reponerla cada día, y hacerlo de forma constante a lo largo del día.

¿Cuánta agua necesitamos?

No existe una cantidad exacta de agua válida para todo el mundo, pero las recomendaciones generales apuntan a que una mujer adulta debería consumir unos 2,2 litros de agua al día, mientras que un hombre adulto necesita alrededor de 3 litros. Otra forma de calcularlo de forma más personalizada es estimar unos 30 mililitros de agua por cada kilo de peso corporal. Una parte de esta hidratación proviene de alimentos como frutas y verduras, o de otras bebidas. Aun así, el  agua mineral natural sigue siendo la fuente más pura y directa para hidratarse correctamente.
¿Por qué las botellas de agua son azules

¿Sabes realmente leer la etiqueta de tu agua mineral?

Cuando eliges una botella de agua en el supermercado, probablemente te fijas en el diseño, el tamaño o si tiene o no gas. Pero ¿alguna vez te has detenido a leer la etiqueta con calma? Saber leer la etiqueta te ayuda a identificar el tipo de agua que bebes, elegir según tus necesidades y distinguir una composición de calidad. A continuación, te explicamos paso a paso qué información contiene la etiqueta de una agua mineral natural como Solán de Cabras, qué significa cada dato… y qué errores comunes deberías evitar. ¿Qué debe aparecer en la etiqueta de un agua mineral? Las aguas minerales naturales están reguladas por ley. Esto significa que su etiquetado debe incluir una serie de datos obligatorios que garantizan su origen, composición y seguridad.

1. Denominación del producto

Verás algo como “Agua mineral natural” o “Agua de manantial”. En el caso de Solán de Cabras, se indica claramente que es un agua mineral natural, lo que significa que procede de un manantial subterráneo protegido y que no ha sido tratada químicamente.

2. Lugar de origen

Este apartado indica el manantial específico del que se extrae el agua. En el caso de Solán de Cabras, es el Manantial Solán de Cabras, situado en la Serranía de Cuenca, dentro de un entorno natural protegido. Este dato garantiza su trazabilidad y que el agua conserva intacta su composición gracias a un entorno natural protegido.

3. Análisis químico

En este apartado aparece la composición mineral del agua, es decir, qué minerales contiene y en qué cantidad: calcio, magnesio, sodio, bicarbonatos, sulfatos, etc. Los valores se expresan en mg/L (miligramos por litro): cuanto más bajo es un número, menor es la cantidad de ese mineral en el agua.   Este dato te sirve para elegir según lo que prefieras: por ejemplo, si buscas un agua baja en sodio, puedes comprobarlo aquí. Si te interesa un agua con aporte mineral, fíjate en minerales como el calcio, el magnesio o el bicarbonato. En Solán de Cabras, por ejemplo, verás un perfil equilibrado, con calcio (6,5 mg/L) y sodio bajo (9,1 mg/L), pensado para un consumo diario suave y fácil de beber.  

4. Fecha de consumo preferente

Aunque el agua no “caduca”, este dato se refiere al envase. Una vez pasada esa fecha, el plástico puede empezar a degradarse o alterar el sabor del agua. Aquí te contamos todo lo que debes saber para conservar correctamente el agua embotellada.

5. Contenido

Es el volumen de la botella, normalmente expresado en litros o mililitros (ej. 1 L, 500 ml, etc.)

6. Condiciones de conservación

Suele indicarse que se debe conservar en lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. Esto es importante para mantener intactas sus propiedades. No solo por sabor: conservar bien el agua embotellada ayuda a evitar la migración de sustancias del plástico al líquido, especialmente si está expuesta al calor. ¿Y qué pasa con Solán de Cabras? Solán de Cabras es un buen ejemplo de cómo una etiqueta clara refleja un agua mineral natural de alta calidad. Tiene una mineralización débil, un bajo contenido en sodio y un aporte natural de magnesio, un mineral esencial que también puedes encontrar detallado en este artículo sobre el magnesio en el agua mineral. Por todo ello, es una elección ideal si buscas una hidratación suave, equilibrada y con un valor añadido para tu bienestar diario.
Agua con limón y chía receta sencilla y propiedades

Agua con limón y chía: receta sencilla y propiedades

Esta bebida natural ha ganado popularidad por ser refrescante, sencilla de preparar y rica en nutrientes. No necesitas más que un vaso de agua, unas semillas y un limón para sumarla a tu día a día.

¿Qué es el agua con limón y chía?

El agua con limón y chía es una bebida natural que se prepara combinando semillas de chía hidratadas con zumo de limón recién exprimido. Aunque sus ingredientes son sencillos, juntos forman una mezcla rica en fibra, vitamina C y antioxidantes. La chía proviene de una planta originaria de América Central, y al contacto con el agua forma un gel natural que le da una textura muy particular. El limón, por su parte, aporta un toque ácido y una dosis interesante de nutrientes.

Cómo preparar agua con chía y limón paso a paso

Ingredientes necesarios:

  • 1 vaso grande de agua natural (unos 250 ml) 
  • 1 cucharadita de semillas de chía 
  • El zumo de ½ o 1 limón (al gusto) 
  • Opcional: una cucharadita de miel o edulcorante natural 

Preparación:

  1. Coloca las semillas de chía en medio vaso de agua y déjalas en remojo entre 30 minutos y 1 hora. Verás que se forma una textura gelatinosa: es el mucílago, una fibra soluble natural. 
  2. Mientras tanto, exprime el zumo de limón y mézclalo con el resto del agua. 
  3. Cuando las semillas estén listas, añade el zumo con agua y remueve bien. 
  4. Si lo deseas, puedes agregar un toque de miel o edulcorante natural. 
  5. Tómala fresca, removiendo de vez en cuando para que las semillas no se queden en el fondo.
 

Propiedades y momento ideal para tomarla

El agua con limón y chía es una bebida natural rica en fibra, vitamina C, antioxidantes y minerales como calcio y magnesio. La chía aporta ácidos grasos omega-3 y, al hidratarse, forma un gel que favorece la digestión y proporciona un efecto saciante. El limón, por su parte, potencia el sabor y añade compuestos antioxidantes. Gracias a su textura, esta bebida ayuda a regular el apetito y es una opción interesante para quienes buscan hidratarse de forma más nutritiva. Muchas personas la toman por la mañana o entre comidas, pero no hay una hora exacta. Lo importante es integrarla dentro de una rutina saludable. Aunque es una preparación sencilla, conviene no abusar y consultar con un profesional si existen molestias digestivas. Y como en cualquier bebida que forme parte de tu día a día, elegir un agua mineral natural de calidad, como la de Solán de Cabras, marca la diferencia. El agua con limón y chía es una bebida sencilla, refrescante y rica en nutrientes como fibra, vitamina C y antioxidantes. Es fácil de preparar, aporta variedad a tu hidratación diaria y puede integrarse sin complicaciones en una rutina de bienestar.
¿Tiene potasio el agua mineral

¿Tiene potasio el agua mineral?

El agua mineral no solo hidrata: también puede contener pequeñas cantidades de minerales esenciales, como el potasio. Aunque este elemento se asocia habitualmente a alimentos como el plátano o el aguacate, lo cierto es que su presencia (aunque mínima) también forma parte del perfil mineral de algunas aguas naturales. Por lo tanto la respuesta es: Sí, aunque en cantidades muy reducidas

En el caso de Solán de Cabras, el potasio forma parte de su composición mineral natural, resultado del lento proceso de filtrado del agua a través de las rocas del manantial. Este recorrido subterráneo, que dura miles de años, permite que el agua se enriquezca de forma equilibrada con minerales como el calcio, el magnesio, el sodio y, también, el potasio.

¿Cuánta cantidad de potasio hay en el agua?

La concentración de potasio en aguas minerales suele estar por debajo de los 2 mg/L. En el caso del agua mineral natural Solán de Cabras, el contenido es de 1 mg de potasio por litro, una cantidad que forma parte de su composición natural equilibrada.

Su presencia contribuye al perfil mineral que diferencia a unas aguas de otras. Por eso, algunos consumidores con necesidades dietéticas específicas pueden valorar estos pequeños matices en la composición.

¿Qué es el potasio y por qué es importante?

El potasio es un mineral fundamental para el funcionamiento de nuestro cuerpo. Ayuda a mantener el equilibrio de líquidos dentro y fuera de las células, interviene en el buen funcionamiento de los músculos y del sistema nervioso, y es esencial para la contracción muscular y el ritmo cardíaco regular.

En otras palabras, es uno de esos micronutrientes que, aunque no vemos, nuestro organismo necesita a diario para que todo funcione como debe.

La presencia de potasio en el agua mineral no tiene un impacto directo en la dieta, pero sí puede aportar valor desde otras perspectivas:

  • Indica una composición mineral equilibrada, fruto de un origen natural bien conservado.
  • Aporta matices al sabor del agua, en combinación con otros minerales como el sodio o el magnesio.
Refuerza el valor del agua como producto natural, con micronutrientes disueltos que no han sido modificados artificialmente.
¿El agua salada se evapora igual que el agua dulce

¿El agua salada se evapora igual que el agua dulce?

Puede que alguna vez te hayas hecho esta pregunta: si el agua de los océanos se evapora para formar las nubes, ¿por qué la lluvia no es salada? ¿Y el agua salada se evapora igual de rápido que la dulce?

La respuesta corta es no, no se evapora igual. Pero entender por qué no lo hace nos permite descubrir uno de los procesos más fascinantes y esenciales de la naturaleza: el ciclo del agua.

¿Qué es la evaporación y cómo funciona?

La evaporación es un proceso natural por el cual el agua líquida se transforma en vapor y sube a la atmósfera. A diferencia de la ebullición, no hace falta alcanzar los 100 °C para que esto ocurra. De hecho, el agua se evapora constantemente, incluso a temperatura ambiente, aunque no lo veamos.

Esto sucede porque algunas moléculas de agua tienen suficiente energía como para romper los enlaces que las mantienen unidas y escapar al aire en forma de gas. Cuanto más alta es la temperatura del agua o del aire, mayor es esa energía, y por tanto, más rápido se evapora.

Pero la temperatura no es el único factor que influye. También intervienen otras condiciones del entorno. Por ejemplo, en zonas de gran altitud, donde la presión atmosférica es más baja, la evaporación ocurre con mayor facilidad. Si además hay viento, este retira el vapor que se acumula sobre la superficie, dejando espacio para que se liberen nuevas moléculas.

La humedad del aire también importa: cuanto más seco esté, más capacidad tendrá para absorber vapor de agua. Y no podemos olvidar la radiación solar, que al calentar directamente la superficie del agua, aumenta la energía de sus moléculas y favorece su paso al estado gaseoso.

¿El agua salada se evapora más lento?

Sí, el agua salada se evapora más lentamente que la dulce, y la razón está en su composición química. Al contener sales disueltas, como el cloruro de sodio (NaCl), las moléculas de agua interactúan con los iones de sal, formando enlaces más fuertes. Este efecto actúa como un freno molecular, que dificulta que las moléculas escapen al aire.

En cambio, el agua dulce, al no tener estos iones disueltos, permite que sus moléculas se liberen con mayor facilidad. Por eso, si las condiciones de temperatura y viento son iguales, se evapora más rápido que el agua salada.

¿Y qué ocurre con la sal durante este proceso?

Aquí está el punto clave: la sal no se evapora. Cuando el agua de mar se calienta por acción del sol, solo las moléculas de H₂O ascienden en forma de vapor. Los iones de sal quedan atrás, lo que hace que el agua restante se vuelva cada vez más salada.

Este fenómeno convierte a la evaporación en un proceso natural de desalinización. Lo que sube es agua pura; lo que se queda, son los minerales.

Es cierto que algunos estudios apuntan a que, en condiciones extremas (como alta temperatura, baja presión o ambientes controlados de laboratorio), pueden escaparse trazas minúsculas de sal al vapor. Pero en la naturaleza, esta cantidad es tan insignificante que podemos afirmar con seguridad que la sal no forma parte del vapor de agua que sube.

Y por eso, si alguna vez te preguntaste por qué la lluvia es dulce aunque venga del mar, ahora sabes la respuesta. La lluvia se forma cuando el vapor de agua se enfría y condensa en la atmósfera. Como la sal nunca subió, el agua que cae es dulce, incluso si su origen está en el océano.
Así se hace una soda italiana healthy

Así se hace una soda italiana healthy

Ligera, refrescante y con infinitas combinaciones de sabores.La soda italiana es una bebida muy popular en cafeterías de medio mundo, especialmente en verano. Pero lo mejor es que puedes prepararla fácilmente en casa… y hacerla aún más saludable.

En este artículo te contamos cómo se hace y qué ingredientes necesitas para que te quede perfecta. Además, te damos algunos consejos para hacerla más natural, sin renunciar al sabor ni al placer de una buena burbuja.

¿Qué es una soda italiana?

La soda italiana es una bebida sin alcohol que mezcla agua con gas y sirope de frutas, servida con hielo y, a veces, con un toque de nata o crema (aunque en su versión healthy, prescindimos de esto último). Es refrescante, ligera y personalizable, por eso se ha convertido en una alternativa ideal a los refrescos industriales.

Aunque su nombre sugiere una tradición europea, la soda italiana se popularizó en Estados Unidos, especialmente en cafeterías y heladerías. Su nombre hace referencia al uso de jarabes inspirados en recetas clásicas italianas (como los de cereza, almendra o limón).

¿En qué se diferencia de otras bebidas con gas?

La clave está en su sencillez y en que tú decides cuánto endulzarla. No lleva conservantes ni aditivos si la haces en casa, y puedes prepararla con ingredientes naturales. Además, no es lo mismo una soda italiana que un refresco embotellado: aquí, tú eliges el agua, el jarabe y la intensidad del sabor.

Cómo se hace una soda italiana paso a paso

Ingredientes

  • Agua con gas muy fría: Para un resultado equilibrado y limpio, lo ideal es usar un agua mineral natural con gas. Si buscas calidad, pureza y equilibrio mineral, Solán de Cabras con gas es perfecta para esta receta.Su burbuja es suave, nada agresiva, y su composición mineral ayuda a realzar el sabor del jarabe sin saturar.
  • Sirope o jarabe de frutas Puede ser de fresa, frambuesa, maracuyá, mango, lima… Lo importante es que tenga buen sabor y, si es posible, sin azúcares añadidos.
  • Hielo Imprescindible para que esté bien fría y el sabor se mantenga equilibrado.
  • Fruta fresca (opcional) Para decorar o dar un toque extra: rodajas de lima, frutos rojos, hojas de menta…

Utensilios necesarios

  • Vaso alto
  • Cuchara o pajita mezcladora
  • Medidor (o a ojo, si ya le coges el truco)

Preparación

  1. Llena un vaso alto con cubitos de hielo.
  2. Añade entre 20 y 30 ml de sirope (según lo dulce que la quieras).
  3. Rellena lentamente con agua con gas, dejando que se mezcle suavemente.
  4. Remueve con cuidado y decora si lo deseas con fruta o hierbas frescas. Ideas para hacer tu soda italiana más saludable La versión tradicional puede llevar siropes bastante azucarados. Pero si quieres algo más ligero, aquí tienes algunas opciones:

    Endulzantes más naturales

    • Sirope casero hecho con fruta triturada y un toque de miel
    • Zumo concentrado 100% fruta
    • Infusión fría endulzada ligeramente con estevia

    Toques extra

    • Menta, albahaca o romero para darle un aroma fresco
    • Cáscaras de cítricos para intensificar el sabor sin añadir azúcar
    • Unas gotas de lima o limón fresco para equilibrar el dulzor
     

    Momentos perfectos para una soda italiana

    Una de las grandes ventajas de la soda italiana es su versatilidad. Puedes disfrutarla como un refresco ligero entre horas, ideal si buscas una alternativa sin cafeína ni alcohol. También funciona muy bien para acompañar comidas frescas y poco pesadas, especialmente en los meses más cálidos.

    Si estás pensando en una merienda especial, puede sustituir sin problema a los refrescos industriales, aportando un toque más natural y casero. Y si tienes invitados, no subestimes su efecto wow: servida con fruta fresca o hierbas aromáticas, se convierte en una bebida con presencia, perfecta para sorprender sin complicaciones.
Qué son las aguas subterráneas y cómo se forman

Qué son las aguas subterráneas y cómo se forman

¿Sabías que bajo tus pies existe un mundo invisible de agua que sostiene la vida, los ecosistemas y hasta tu propio bienestar? Hablamos de las aguas subterráneas, una parte esencial del ciclo del agua que, aunque no podamos ver a simple vista, juega un papel clave en nuestro día a día.

¿Qué son las aguas subterráneas?

Las aguas subterráneas son masas de agua dulce que se almacenan bajo la superficie terrestre, en formaciones geológicas llamadas acuíferos. Estos acuíferos funcionan como grandes esponjas naturales: son rocas o sedimentos permeables que permiten que el agua fluya a través de sus poros y se acumule durante años o incluso siglos.

Este tipo de agua no solo abastece a millones de personas en todo el mundo, sino que también mantiene el equilibrio de muchos ecosistemas, como ríos, lagunas y humedales. De hecho, una gran parte del agua potable que consumimos procede de estos depósitos naturales.

¿Cómo se forman?

Todo comienza con la lluvia. Parte del agua de las precipitaciones se filtra poco a poco a través del suelo. Al atravesar diferentes capas de tierra y roca, el agua va perdiendo impurezas hasta llegar a un estrato donde queda almacenada. Este proceso puede durar años, y ocurre de forma completamente natural.

El lugar donde se acumula el agua se conoce como zona de saturación, y la parte superior de esta zona es el nivel freático. Por encima de él está la zona de aireación, donde el agua solo ocupa parte de los poros del suelo.

¿Puede salir el agua subterránea a la superficie?

Sí. Aunque el agua subterránea suele estar oculta bajo tierra, puede emerger de forma natural. Esto ocurre en manantiales, cuando la presión del acuífero empuja el agua hacia la superficie. También puede alimentar ríos, arroyos o lagos, especialmente en épocas secas, ayudando a mantener su caudal.

Un ejemplo de ello son algunos manantiales naturales en zonas montañosas, como el de Solán de Cabras, donde el agua ha viajado durante años a través de la roca antes de brotar cristalina y pura. Son testimonio del equilibrio entre el agua y la tierra.

Ejemplos de aguas subterráneas

Las aguas subterráneas pueden presentarse de varias formas:
  • Manantiales naturales, donde el agua brota sin intervención humana. Uno de los ejemplos más reconocidos en España es el manantial situado en la Serranía de Cuenca, origen del agua de Solán de Cabras.
  • Pozos, perforaciones hechas por el ser humano para acceder al agua almacenada en los acuíferos. Son muy comunes en zonas rurales y agrícolas, ya que permiten extraer agua para beber, cocinar, regar o dar de beber al ganado.
  • Fuentes rurales, muchas veces vistas en pequeños pueblos o caminos, son construcciones sencillas conectadas a capas de agua poco profundas. En algunos casos, el agua brota sola, y en otros se canaliza desde galerías excavadas en la roca.
  • Aguas freáticas, es el nombre que recibe el agua subterránea más cercana a la superficie. Suele aparecer al excavar relativamente poca profundidad, y por eso es la primera que se encuentra al hacer un pozo.

Diferencia entre aguas superficiales y aguas subterráneas

Característica Aguas superficiales Aguas subterráneas
Ubicación En la superficie (ríos, lagos, etc.) Bajo tierra (acuíferos, capas freáticas)
Accesibilidad Fácil acceso Requiere perforación o brotes naturales
Visibilidad Visible Invisible a simple vista
Velocidad de recarga Rápida Lenta
Calidad inicial del agua Más expuesta a contaminación Mayor filtración natural

Ambas son esenciales para el equilibrio del ciclo del agua. Mientras que las aguas superficiales dependen directamente del clima, las subterráneas actúan como una reserva estratégica durante periodos de sequía.

Un recurso valioso que debemos proteger

Aunque parezca un recurso inagotable, las aguas subterráneas también están amenazadas. La sobreexplotación y la contaminación (ya sea por pesticidas, vertidos o actividades industriales)  pueden alterar su calidad o reducir su disponibilidad.

Además, al tratarse de un recurso que se forma lentamente, su recuperación también es muy lenta. Por eso es vital utilizar el agua de manera responsable, proteger los entornos naturales y garantizar un uso sostenible.

Las aguas subterráneas son un tesoro silencioso. Están ahí, bajo nuestros pies, filtrándose gota a gota durante años, alimentando manantiales, ríos y, en definitiva, nuestra vida. Entender cómo se forman, dónde están y por qué debemos protegerlas es el primer paso para cuidarlas como se merecen.
Comprar agua online es la solución para no cargar botellas

Comprar agua online es la solución para no cargar botellas

Comprar agua en el supermercado y cargar con las botellas hasta casa puede convertirse en una tarea incómoda: peso, espacio, esfuerzo y tiempo. En los hogares donde se consume agua embotellada de forma habitual, esta rutina acaba siendo poco práctica. Por suerte, la compra online ha transformado nuestros hábitos, también en lo que a agua embotellada se refiere. Hoy, pedir agua a domicilio no solo es posible, sino cada vez más habitual. Te contamos qué deberías tener en cuenta si estás pensando en dar el paso.

¿Por qué cada vez más personas compran agua online?

La tendencia es clara: cada vez más hogares optan por llenar su despensa digitalmente. Según datos recientes del Observatorio del Comercio Electrónico en Alimentación, los consumidores que combinan compra online y física han aumentado más de 7 puntos porcentuales en el último año.. En el caso del agua, la motivación es sencilla: es un producto de uso diario, voluminoso y pesado. Comprar online resuelve los tres problemas de un golpe:
  • Evitas cargar peso, especialmente útil si no tienes ascensor o haces grandes compras. 
  • Ahorras tiempo, ya que no necesitas desplazarte ni hacer cola. 
  • Te aseguras disponibilidad, eligiendo formatos adaptados a tus necesidades.

Qué tener en cuenta al comprar agua embotellada online

La compra online te da acceso a una gran variedad de aguas y formatos. Pero antes de hacer clic, conviene revisar algunos aspectos.

Formatos disponibles y cómo elegir el adecuado

No necesitas comprar siempre las mismas botellas. Hoy existen múltiples formatos adaptados a diferentes ritmos de vida, como </span botellas individuales, prácticas para el día a día o para llevar fuera de casa; garrafas familiares, ideales cuando el consumo es elevado o se busca una opción más eficiente en volumen; y packs combinados o suscripciones, que permiten planificar el abastecimiento semanal o mensual sin preocuparse por reponer constantemente.  Antes de elegir, conviene tener en cuenta cuántas personas hay en casa, cuánta agua se consume a diario y cuánto espacio hay disponible para almacenarla. Así será más fácil acertar con el formato y la frecuencia de compra.

Costes de envío y frecuencia de compra

Algunas tiendas online ofrecen envío gratuito a partir de cierto importe. Otras permiten agrupar productos en un solo pedido. Y si consumes agua regularmente, los packs por suscripción te ayudarán a automatizar la reposición sin esfuerzo.

Consejos para que tu compra online de agua sea más eficiente

Antes de lanzarte, aquí van algunos consejos prácticos:
  • Consulta el etiquetado de la botella online, como harías en tienda física. 
  • Planifica el consumo estimado de tu hogar para elegir el formato más adecuado. 
  • Aprovecha la entrega a domicilio para evitar cargar con peso innecesario. 
  • Guarda los envases en un lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa. 

Comprar agua Solán de Cabras online: qué debes saber

Comprar agua online es una forma cómoda y eficiente de asegurarte una hidratación de calidad sin cargar peso. Solán de Cabras está disponible a la venta en botellas de 50 cl, 1.5 L, 2 L y garrafas de 5 L, así como en packs familiares o de hidratación diaria. Puedes elegir botellas individuales para llevar en el bolso, o garrafas de 5 L para tener siempre agua en casa sin preocuparte por reponer constantemente. Todos los envases están fabricados con 100 % PET reciclado, reflejo de nuestro compromiso con la sostenibilidad.  ¿Y tú? ¿Te animas a dejar de cargar botellas y pasarte al agua a domicilio?
Definición de huella hídrica con ejemplos y cómo calcularla

Esta es la huella hídrica explicada con ejemplos y cómo calcularla

¿Sabías que para producir una taza de café se pueden llegar a necesitar más de 100 litros de agua? No es un error. Esa cifra incluye no solo el agua que utilizas para prepararlo, sino toda la que ha sido necesaria para cultivar los granos, procesarlos, transportarlos y empaquetarlos. Ese es precisamente el objetivo de la huella hídrica: ayudarnos a ver el agua que no vemos.

¿Qué es la huella hídrica?

La huella hídrica es un indicador ambiental que mide el volumen total de agua dulce usado, directa o indirectamente, para fabricar un producto o prestar un servicio. También se aplica al consumo individual, de una comunidad, una empresa o incluso un país entero. Imagina que miras tu armario. Una camiseta puede haber requerido 2.700 litros de agua para ser fabricada. Unos vaqueros, más de 8.000 litros. Esa suma invisible de agua es la que refleja la huella hídrica.

¿Quién creó este concepto y para qué sirve?

El concepto fue introducido en 2002 por el investigador Arjen Hoekstra mientras trabajaba para la UNESCO. Su objetivo: ofrecer una herramienta sencilla para concienciar sobre el uso racional del agua, un recurso natural limitado. Desde entonces, se ha convertido en una referencia en sostenibilidad hídrica, tal como promueve la  propia Water Footprint Network desde su creación.

Tipos de huella hídrica

Existen tres tipos de huella hídrica, según la procedencia del agua implicada:

Huella hídrica verde: el agua que viene del cielo Es el agua de lluvia o nieve que queda almacenada en el suelo y que absorben las plantas. Es clave en cultivos, bosques o jardines. Por ejemplo, un campo de trigo que no necesita riego adicional depende exclusivamente de agua verde.

Huella hídrica azul: agua dulce extraída de fuentes naturales Es el agua que se extrae de ríos, lagos o acuíferos para riego, uso doméstico o industrial. Esta agua sí se “toma” del sistema natural. El riego de un cultivo de arroz o el uso de agua en una fábrica se consideran huella hídrica azul.

Huella hídrica gris: el agua necesaria para diluir la contaminación Representa la cantidad de agua necesaria para diluir los residuos generados en un proceso hasta alcanzar niveles aceptables de calidad. Es un indicador de impacto sobre la calidad del agua.

Ejemplos cotidianos de huella hídrica

Desde una taza de café hasta unos vaqueros: ¿cuánta agua hay detrás? Aquí algunos ejemplos aproximados para entender mejor este concepto:
  • Una taza de café: 140 litros
  • Un kilo de carne de vacuno: 15.000 litros
  • Una camiseta de algodón: 2.700 litros
  • Un kilo de lentejas: 1.250 litros
  • Una botella de agua de plástico desechable: 7,5 litros sólo para su fabricación

¿Cómo se calcula la huella hídrica?

El cálculo de la huella hídrica consiste en sumar la cantidad de agua utilizada en todas las etapas del ciclo de vida de un producto o servicio, es decir, sumar los tres tipos de huella hídrica existentes: la huella verde, azul y gris. El resultado se expresa generalmente en litros o metros cúbicos por unidad, ya sea por kilo de alimento, prenda de ropa, producto industrial o incluso por persona.

Para calcular tu huella hídrica personal, existen herramientas online que te facilitan el proceso. Por ejemplo, la calculadora de Water Footprint Network permite estimar tu consumo total de agua en función de tus hábitos diarios, como la dieta, el uso doméstico del agua o el consumo de productos.

En el caso de empresas o productos, el cálculo es más complejo. Se aplican metodologías específicas como la norma ISO 14046 o la propuesta por Water Footprint Network. Estas metodologías tienen en cuenta todo el ciclo de vida del producto: desde la extracción de materias primas hasta el uso y eliminación final. Así, permiten identificar los puntos críticos donde el consumo de agua es mayor y definir estrategias para optimizar su uso.

Estrategias para reducir la huella hídrica

A nivel individual, hay pequeños cambios que pueden marcar una gran diferencia. Reducir el tiempo en la ducha, elegir productos locales y de temporada, limitar el consumo de carne roja, evitar el desperdicio de alimentos o utilizar botellas reutilizables en lugar de plásticas son gestos sencillos que ayudan a disminuir el consumo invisible de agua. Filtrar el agua del grifo en casa también puede ser una opción más sostenible y práctica frente al uso de botellas desechables. Si quieres ir un paso más allá, en este artículo te contamos algunas formas fáciles y efectivas de ahorrar agua en el hogar.

En el ámbito empresarial, existen diversas medidas para gestionar el uso del agua de forma más responsable. Implementar tecnologías de bajo consumo, aplicar sistemas de riego eficiente, reciclar el agua en procesos industriales, revisar la procedencia de materiales y proveedores o comunicar de forma transparente las acciones de sostenibilidad hídrica son prácticas cada vez más habituales entre las organizaciones comprometidas con el medioambiente.

Por qué es importante conocer tu huella hídrica

Conocer tu huella hídrica es el primer paso para actuar. No se trata de dejar de consumir, sino de tomar decisiones más informadas. Cada pequeño gesto cuenta. Desde lo que eliges en el supermercado hasta cómo vistes o cuántas veces reutilizas una botella, todo suma.

La sostenibilidad empieza por el conocimiento. Y en un mundo donde el agua es cada vez más escasa, saber cuánta usamos (incluso sin darnos cuenta) puede marcar la diferencia